lunes, 9 de enero de 2012

La Paciencia... ¿todo lo alcanza?




La Paciencia... ¿todo lo alcanza?

Que gran peligro encierra la palabra "paciencia". Existen hoy día variadas desviaciones de su significado: paciencia = dejadez, sumisión, incluso confundirla con los respetos humanos.

¿Acaso la 'mediocridad' no ha venido a usurpar su significado? Esa mediocridad que al paso del tiempo va resultando una maldición para el alma.

Vivir en esa empolvada rutina que nos impide ver más allá del entorno, que a propia conveniencia se va generando y acomodando  a la aparente 'buena vida'. No son más que gruesas capas de egoísmo.

 La paciencia tiene una obra perfecta en la tolerancia de las adversidades, de las que se origina en primer lugar la tristeza, moderada por la paciencia. Hago hincapié en una Virtud que además de ser Humana, es Teologal y que está entrañablemente unida a la Paciencia, es la Esperanza.

La Esperanza Humana: que nos anima a esperar que el hijo sea aceptado en la universidad, que todo salga bien en el trabajo, que la compostura del coche no salga tan cara, que el crédito del banco sea aprobado, etc., todas estas son expectativas humanas y para que éstas no afecten la salud mental, psicológica y hasta familiar, es necesario que la paciencia no abandone estas esperanzas.

La Esperanza Cristiana: es la segunda Virtud Teologal que los católicos recibimos en el bautismo.  Al no ser humana, sino sobrenatural, nos permite levantar los ojos a lo alto y saber que hemos sido llamados al altísimo vuelo de La Perfección.

Es la Esperanza Cristiana una de las virtudes que lleva por el camino del Amor, pues con la gracia de Dios se reciben dosis de alegría para continuar el camino (es una alegría que más bien refleja serenidad en medio de las tribulaciones). Un camino que se hace pleno cuando la persona sabe vivir con Dios y para los demás.

Este camino apasionante de la vida, presenta senderos sinuosos, peligros con grandes piedras y hasta derrumbes que obstaculizan el camino. Es aquí, donde la esperanza quita los escollos del paso por grandes que parezcan, porque para ella, después de este derrumbe existe la verdadera senda que lleva al Fin Verdadero. Y hombro con hombro está a su lado la Paciencia, animándola a dar paso tras paso con fortaleza y serenidad.

La Paciencia entonces, ayuda a graduar la debida tensión para que la esperanza actúe una y otra vez contra toda adversidad. Sta. Teresa legó esta profunda y sabia oración:

"NADA TE TURBE,
NADA TE ESPANTE,
TODO SE PASA,
DIOS NO SE MUDA,
LA PACIENCIA TODO LO ALCANZA,
QUIEN A DIOS TIENE, NADA LE FALTA,
SÓLO DIOS BASTA".

Y es que no hay mal que dure por siempre. Los sinsabores de la vida suelen sacar del camino del Bien e instalan en una aburguesada posición, la de la mediocridad y ya no se  vive, sino semi-morimos y  somos vividos por el entorno, esto es, se pierde el timón de la vida y  somos arrastrados sin más.

La Esperanza Cristiana unida a La Paciencia, lleva a tener control y permitir que la vida se torne en un continuo reto. Hace a la persona humilde, porque ayuda a palpar la grandeza de Dios en cada paso de la vida. Mantiene a salvo de la confusión.

El Hombre que vive la Esperanza Cristiana, aprende a caminar por la estrecha vereda de la Santidad, quiero decir, por la ruta de la plenitud, en donde dicho Hombre se dona a su prójimo y está dispuesto a dar la vida por el otro, tal como Dios lo hizo por él.

3 comentarios:

Gustavo Velázquez dijo...

Muchas gracias por el artículo y por desentrañarnos los verdaderos significados de la palabra paciencia. Espero que todos lleguemos a salir de nuestra mediocridad y falta de esperanza, para vivir esa paciencia tan genuina e indestructible.

Miguel Ángel dijo...

Muy buena nota Sra Susi... me viene a la mente que la palabra paciencia deriva tambien del verbo "patere" sufrir, padecer. La paciencia será por tanto la virtud de saber padecer y que se vincula como Ud bien lo menciona a la virtud de la Esperanza. Porque hasta para sufrir se necesita saberle... un abrazo grande. MAND

Anónimo dijo...

Me encanto! Aparte de que la frase siempre la aplico en mi vida!
Karla