Es la última mañana de agosto y el sol baña las camelinas, el aire las mece suavemente, parece que estuviesen jugando. Y mientras observo tan apacible suceso, Odette me mira con su acostumbrada ternura, ella suele ser una excelente compañera, con su mirada acompaña. Me admira la lealtad de las mascotas; Odette es una perrita salchica miniatura, golondrina; recién cumplió un año de vida y acaba de tener seis hermosos cachorros. Otra lección para nosotros de parte de Odette, tan responsable, tan dedicada a ellos.
A mi regreso a casa de Monterrey, noté varios cambios en algunas de nuestras mascotas y no salgo de mi asombro; como que Odette simplemente descubrió la forma de abrir la puerta que proteje de los moscos y se mete a la recamara de su dueña, simplemente lo hace con tanta seguridad que nos deja boquiabiertos; claro está que mas tarda en entrar que en salir. Chispa, es una Chihuahua miniatura de color blanco, que al abrir el coche para sacarlo de casa, inmediatamente se sube y se acomoda en el asiento delantero, como quien se sabe dama de compañía. Tanto Chispa como Putsi llegaron adultas a casa, y pareciera que hubiesen nacido aquí porque se han adaptado a todos y demuestran cariño como el que siempre ha vivido aquí.
Es curioso, de todo el séquito de perritos que tenemos en el patio, son Chispa y Putsi las que salen a recibir y despedir a las visitas. Lo hacen ceremoniosamente, y pareciera que ensayaron dicho acto. Son animales increíblemente maravillosos. Esa labor le correspondía a Odette, quien no sólo daba bienvenida y despedida a las personas; sino que las entretenía. Presurosa les traía su pelota para que se la aventasen una y otra vez, era incansable, hasta que llegó el momento de la preñez.
No soy muy afecta a acariciarles como cuando era niña y adolescente; pero sí que puedo pasar tiempo mirándoles a los ojos y ellas me corresponden. En esa mirada hay un lenguaje poco común, pero reconfortante, porque es claro que su mirada habla. Tienen sentimientos y necesidades, y ambos son comunicados con sus miradas; para entenderles, sólo es cuestión de paciencia.
No es difícil dar crédito a tan famoso dicho que reza así: "El perro es el mejor amigo del hombre". En tiempos tan aciagos, es reconfortante tener estas incondicionales compañías en casa.