viernes, 24 de febrero de 2012

El Libro por Excelencia...



¡Chispas! de pronto mi mente quedó suspendida...

Y es que hay tanto que compartir que quedé bloqueada. Calma Susana, calma. El año ya empezó y el tiempo no se detiene. Si, anhelo escribir y compartir.

Justo en las últimas semanas estoy leyendo las cartas de San Pablo, ¡qué fuerza! cuánta sabiduría. Si los católicos (me refiero a aquéllas personas que están en comunión con la Iglesia Católica y procuran vivir los mandamientos y se mantienen de los sacramentos) adquiriésemos la virtud de leer la Sagrada Escritura, sobre todo el Nuevo Testamento, pero no sólo leerle, sino meditarla, reflexionarla, llevarla a la propia vida y no a la del vecino. Uff, cuántos beneficios podría recibir el espíritu con sólo abrirnos a la Revelación Divina. ¡Ah! pero importante es ponernos en presencia del Espíritu Santo, o de lo contrario interpretaríamos a nuestra conveniencia.

Las últimas semanas me he topado con personas que insisten en hablarme con cierto cinismo de la religión: "hay que pecar, para que te puedan perdonar", dicen "la vida es para disfrutarla y no importa pecar", "el cielo es para todos", "tengo fe y por esta mi fe tengo certeza de que iré al cielo"...

Y como son personas que más bien quieren ser escuchadas y no escuchar, procuro balbucear la siguiente pregunta: "¿Ya leyó las cartas de San Pablo?" y por supuesto que me sacan la vuelta y otros temas, pero la inquietud la sembré, bueno eso espero.

Y es que, San Pablo escribió con el Espíritu Santo junto a él, ya que cuanto dice es tan actual. Es un tesoro invaluable para aquellos que en verdad quieren una seria y constante conversión y que se reconocen débiles. ¡Ah! pero a mi me sucede que después de meditar a San Pablo me voy a uno de los Evangelios, ¡bueno, eso ya es otra cosa! allí encuentro al Maestro de Maestros, tan directo, tan perfecto, y dando todo por todos, incluso cuando parece amonestar a aquéllos que le persiguen.

Que mejor libro para encontrar a Dios con fe, Él nos da paz, serenidad, consejo, alivio, certidumbre, etc., en medio de este caótico mundo.

El Nuevo Testamento es un libro y los hay de 'bolsillo' que debiéramos cargar con nosotros como lo que es: Un Tesoro Invaluable.

P.D.: De ninguna manera menosprecio la gran riqueza del Antiguo Testamento, es que... ahora estoy leyendo el Nuevo Testamento y quise recomendarlo.

viernes, 20 de enero de 2012

La Familia


Fondo que hace un bebe en el vientre para celular
Profunda ilusión con cada bebé que llegaba

Recuerdo que en los años 70's empezó una estrategia publicitaria que permeó la mentalidad de muchos, con comerciales que aparentaban una vida más dedicada a los hijos ayudandoles en sus tareas, etc., todo esto para empezar a meter en la sociedad la idea 'anti-vida'.

'La familia pequeña vive mejor', 'Pocos hijos para darles más', eran algunos de los eslogans que martillaban las mentes de las familias.

Nos casamos entrados los años 80's y era, digámoslo así "ley mental" en la sociedad, porque gracias a Dios no existía la prohibición como tal. : sólo se permitían dos hijos. Sin embargo, cuando nuestro tercer hijo anunció su llegada, a  no pocos les disgustó. ¡Cómo nos atrevíamos a tener un hijo más!, "si ya somos muchos", "¿cómo le harán para mantenerlos?", "qué inconscientes", fueron algunos de los comentarios que recibimos. No nos afectó, nuestra fe nos llevó a confiar no en los hombres, sino en la providencia de Dios. Y aunque nos hicieron sentir incómodos, no permitimos que estas actitudes nos arrebataran la gran ilusión de la nueva llegada del quinto integrante de la familia.

Tres años después, llegaría la cuarta bebé y nuevamente agradecimos por tan alto regalo. Durante la espera de cada bebé nos volvíamos locos de felicidad, disfrutabamos cada paso del embarazo, y aunque al final no era fácil por la incomodidades, era justo cuando los amaba más, porque ya sufría con amor.
Han pasado casi 16 años de nuestra cuarta hija, y hemos de reconocer que Dios ha estado presente en nuestras vidas de manera increíble. No somos una familia prominente económicamente hablando, pero sí somos millonarios por el tesoro que Dios nos ha encomendado. No falta pan a la mesa ni trabajo. Ah! Dios se hizo el séptimo miembro de esta familia y nos ha sostenido unidos de manera asombrosa. Con Dios en casa y en nuestras vidas se respira paz en casa.

Dios ha hecho de nosotros una familia bastante extraña, de las pocas hoy en día, de aquéllas que están en extinción, aquéllas tan perseguidas y muy poco valoradas. Dios unió nuestra familia, porque cuando un hombre y una mujer se unen ante Dios ya forman una familia y es Dios quien la ha enriquecido con nuestros hijos y  la ha mantenido unida. ¿Problemas? ¿contratiempos? ¿enfermedades? ¿Carencias? sí, a montones, pero ahora que miramos hacía atrás vemos que han sido valiosas lecciones que Dios va permitiendo para aprender que esta vida es caduca y que la venidera se gana venciendo los obstáculos con Fe, Esperanza y Amor. 

No ha sido fácil, no lo es, pero con Dios a nuestro lado, la vida se vuelve apasionante, aunque muchas veces nuestras flaquezas no nos permitan verlo así. Caemos tantas veces al día, pero sabemos que tenemos una familia que nos ama por lo que somos y no por lo que tenemos o por quienes somos ante la sociedad. Es nuestro terruño, nuestro hogar. Cuando nos podemos reunir y compartir éxitos y fracasos se vuelven momentos únicos y van directo al baúl de los recuerdos que radica en nuestros corazones.

De seis, aún quedamos tres en casa, pero los seis estamos profundamente unidos en los corazones, y todos muy bien acompañados porque Dios ¡qué caray! va con nosotros siempre. Y la familia no queda en papá, mamá e hijos, porque Dios nos permite ver como crece, pues son ya tres pequeños nietos que alegran la casa cuando nos visitan.

La Familia siempre será esa bella institución que nos alberga y nos prepara para la vida y siempre nos recibe con el corazón. Y, aunque muchas veces se quiere tirar la toalla, bien vale la pena soportar las adversidades, porque los huracanes y las tormentas suelen afectar de vez en vez, pero el sol vuelve a salir si logramos pensar más en nuestra familia que en nosotros mismos.

miércoles, 18 de enero de 2012

Salvar al mundo.... yo?

Solidaridad con Caridad

Los hombres nacemos con un gran vacío en el corazón. Es ese lugar que espera ser llenado por ¿Alguien?, por ¿algo?, por ¿éxito?, ¿fama tal vez?, ¿riqueza? ¿poder?. Lo cierto es que la mayor parte del tiempo estamos inquietos. Bueno, es que metaforicamente el corazón nunca duerme. Nuestro corazón es el órgano  impulsor para lograr que todo el complejo entramado del aparato circulatorio trabaje eficientemente. Si el corazón enferma, todo el organismo es puesto en grave riesgo. No... aquí me refiero a ese lugar que rige nuestras inquietudes, nuestros más íntimos anhelos, e incluso nuestros más profundos temores. Y es que pasamos nuestra vida luchando por conseguir aquello que creemos que esta vez sí llenará ese vacío que aún no está satisfecho. Intentamos de todo, pasatiempos, ejercicio, estudio, buen trabajo, posesiones, dinero, amistades; lo cierto es que hay un gran anhelo de Felicidad en nosotros.

Veamos, Felicidad "Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien". "Satisfacción, gusto, contento". Estas definiciones me parecen superficiales comparadas con las profundas inquietudes que hay en el hombre. Está comprobado que mientras el hombre no posee ciertas cosas, asegura que en ello está la felicidad, pero una vez que lo posee todo se va volviendo caduco para él. A menos que  se aferre a ellas y trate de sofocar el deseo de la 'perfección' que hay en su corazón.

Perfección: Acción de perfeccionar.  Perfeccionar: Acabar enteramente una obra, dándole el mayor grado posible de bondad o excelencia.

Mucho se piensa que la perfección humana no existe, que es imposible de alcanzar. Tal vez se piense así, porque se ha visualizado a una persona perfecta como la que nunca falla, nunca miente, nunca fracasa, nunca se enoja, nunca está triste, en fin. Sucede que las personas somos perfectibles. Ese hueco en el corazón ha de llevarnos a buscar lo trascendente, así podremos comprender que el mundo es maravilloso y que el recorrido por nuestra vida con lo que ésta conlleva: familia, amistades, trabajo, estudio, éxito, dinero, etc., ha de ir muy de la mano con una lucha interior por ser 'perfectos', esto es, adquirir los valores que nos aseguran una vida más plena, para empezar menciono algunos : 

Amor. Caridad. Ética. Honradez. Bondad. Modestia. Solidaridad. Amistad.  Prudencia. Responsabilidad. Deber. Fortaleza. Lealtad. Libertad.  Justicia. Igualdad. Templanza. Integridad personal. Fidelidad...

 La perfección a la que me refiero es la que hace que estemos en constante lucha por ser mejores ¿para nuestro beneficio? si, porque nos ayudan a tener soberanía  sobre nuestros verdaderos contrincantes  (defectos, vicios, orgullo, egoísmo, etc.)

Esforcémonos cada día por vivirlos, así tendremos más dominio de una personalidad verdaderamente auténtica y libre. Seremos buenos padres de familia, mejores hermanos y amigos, valiosos en el trabajo,  ciudadanos de ejemplo, etc. Estaremos trabajando en la construcción de un mundo superior. En la medida que cada uno se afane por vivirlos, estará siendo ejemplo para quienes le rodean.

Pienso que la verdadera 'Perfección' es la que nos lleva a vivir amándonos, perdonándonos, para poder amar a los demás sin medida, tarea nada fácil si sabemos percibir la serpiente de mil cabezas del egoísmo que habita en nosotros.

Salvar a este mundo... yo? si, si empiezo por mi mundo interior y lo voy exteriorizando al prójimo con un amor desinteresado, amando y respetando los intereses y las vidas ajenas, cuidando y preservando la naturaleza en la que vivo. El verdadero amor es bellamente contagioso, pero tan desconocido por muchos. La lucha empieza hoy, somos guerreros de un día, ya que el siguiente no nos compete aún. Los jóvenes y niños tienen ejemplos bastante raquíticos de Adultos Integros. El mundo cambia a cada instante para bien o para mal. Seamos de los esforzados por conquistar a nuestros peores adversarios que al someternos nos degradan y nos esclavizan.

miércoles, 11 de enero de 2012

A ti pequeña Miranda...



A ti pequeña Miranda...

Querida Miranda, hoy abrí el Face y pude ver que el muro de tu mami, está representado con una foto de tu papi, de tu hermanito mayor, Matías y de tu Mami. Los tres están sonriendo. La nota principal de tu mami es la siguiente:

Empieza la cuenta regresiva :-)

Es el ansioso anuncio de tu mami que nos transmite que espera no cada día, no cada hora,  sino que ya cuenta los minutos de tu llegada y es que si lo vemos así, estás a varias horas de ver la luz de este maravilloso mundo. Desde que tu mami supo que eras mujer, lo anunció a grandes voces  al vasto grupo de amigos y familiares y nos hizo saber tu hermoso nombre.


¿Sabes el significado de tu nombre?


Nombre Femenino de origen Latino
Maravilla, prodigio.

Naturaleza Emotiva:
Naturaleza emotiva vehemente. Se manifiesta en la expresión artística, las cosas del honor y las del humor. Ama el color, las proporciones y el ánimo alegre. Le gusta sentirse complementado.
Naturaleza Expresiva:
Se amolda a todo. Se expresa en la jovialidad, la amenidad y la prodigalidad. Ama la dignidad y el renombre, lo bello, lo que crece y engrandece.
Talento Natural:
Es mente de pensamiento convincente. Se expresa como pensador de alta responsabilidad moral, espíritu conservador y apego a la vida de las comunidades. Consecuente y diligente. Recibe aumento en las actividades que requieren de la acción, de la amistad, de la sociabilidad y de la urbanidad. Ama, educa y embellece, no tanto en su propio bien como en el de los demás.
Podría destacar en profesiones como doctora, enfermera, música, asistente social, arquitecta, decoradora de interiores, cocinera o profesora.
Cómo podrás ver tus papis escogieron, además de un bello nombre, con un gran significado. Y le pido a Dios que junto con tu nombre, te bendiga a ti y a tu bellísima familia, porque tu hermanito mayor, aunque no sabe qué está sucediendo presiente algo muy grande y es tu llegada. Él será el gran testigo infantil de tu vida, ya que estará desde tu primer arribo a casa, compartirán la primera gran parte de sus vidas que los llevará a amarse entrañablemente.


¡Ah! tus apellidos son importantes, ellos se reflejarán en ti desde el día que llegues al mundo a través de tu temperamento.


Sabrás pequeña Miranda que eres una niña muy afortunada como tus primos que son niños que como tú han tenido madres generosas y amorosas, han sido recibidos en hogares cada vez más extraños para un mundo que aprecia menos el altísimo don de la vida. Eres una bebé muy esperada, muy anhelada.

Seguramente ya quieres estar en los brazos de la que ahora te lleva en su vientre, porque entre ustedes dos hay una conexión tan fuerte que ambas se aman desde hace tiempo. Podrás ver en su mirada tanta ternura, que no extrañarás el cielo de donde vienes. Y cuando tu papi te tenga entre sus brazos, sentirás lo profundo de su amor.


Bienvenida pequeña Miranda. Dios te bendice y contigo a los tuyos. Tu hermanito, tus primos y tú son la promesa de nuestro no muy lejano futuro.


Bienvenida pequeña Bebé...


Tu tía que les quiere y les desea lo mejor.

La Soledad del Yo, en el mejor de los casos...

Todos habremos de cruzar el umbral de esta vida a la otra.




La Soledad del Yo, en el mejor de los casos...

Durante su gestación, el ser humano es capaz de sentir emociones, necesidades; sin embargo, está practicamente solo.

Nace : muy dependiente, pero no hay quien pueda satisfacer al 100% sus necesidades porque él mismo nace ya insatisfecho.

Viene equipado de grandes dotes, es inteligente y razona, tiene la capacidad del Libre Albedrío. Conoce en su interior lo Bueno y lo Malo, esto es, tiene conciencia. Y con todo esto tiene que aprender el arte del discernimiento.

La educación que recibe desde niño le prepara para afrontar el sinnúmero de retos que la vida le depara, o que él mismo busca.

Ah! olvidaba comentar que hay ciertas cosas que él no pudo elegir: Familia, sexo y lugar de nacimiento. Y durante su infancia es llevado de la mano para así ir afianzando las lecciones y aprender a caminar solo un día. Pronto llega el momento en que empieza a tomar sus propias decisiones: amistades, escuela, vocación, profesión, trabajo, estado de vida, en fin. La vida toda se vuelve una incesante elección. Se convierte en lo que come, en lo que lee, etc.. Cada elección va haciendo de él una personalidad.

Y aunque, en el mejor de los casos, esté equipado de todo lo necesario, aún así, sigue caminando solo. Puede compartir alegrías y fuertes emociones con los suyos, sus amigos, pero una y otra vez se vuelve así mismo... y así continúa caminando.

Si forma una familia, vienen grandes ternuras con la llegada de los hijos. Se presentan los nuevos desafíos que conllevan la gran responsabilidad de educar y mantener a los hijos en lo más esencial, alimentación, salud, educación académica y cultural, etc.

La senda final se divisa ya...
Si eligió luchar contra sus malas inclinaciones, si eligió ayudar al que le necesitaba, si eligió la dura tarea de ser un padre responsable, con todo lo que esto implica. Si en sus duras caídas decidió siempre levantarse una y otra vez. Si vivió la vida agradecido y humilde, en su vejez tendrá la satisfacción de cosechar cuanto sembró.

La senda final se divisa ya... el hombre enferma, y aunque rodeado de los suyos, está solo. Solo en sus dolores, en sus recuerdos, en sus pensamientos.

Al acercarse al fin de su vida, recibe una luz especial desde la conciencia que alumbra con singularidad los pasos de su existencia. Se detiene, hace un alto en el camino, voltea y ve su vida y puede ver de manera despejada a las personas que caminaron junto a él y sus intenciones, los acontecimientos y circunstancias de toda índole.

Ha sido un guerrero que lo ha dado todo por los suyos, y ha llegado la hora de presentarse ante el gran tribunal, lo hará también sólo... allí se juzgará por la medida con que haya amado, se juzgará por las intenciones con que actuó, no por sus obras.

Cada hombre sin excepción habrá de cruzar el umbral de esta vida a la otra. Este paso no exime ni a ricos, ni a pobres; ni a jóvenes, ni a viejos; ni a inteligentes, ni a estúpidos. Todos habremos de pasar por la balanza de toda nuestra vida.

Siempre es buen momento para examinar qué pasos ha llevado nuestra vida. Cuál es la dirección que ahora lleva, para ello es necesaria la objetividad ya que va de por medio nuestro destino final. Siempre podemos rectificar el camino, no importa cuan oscuro pueda parecernos, el Salvador nos tiende la mano una y otra vez y nos reconcilia con su Padre para recibir las gracias necesarias y empezar.

El mandamiento primordial es 'Aménse los unos a los otros'. Qué diferente sería nuestro 'yo en soledad' si lleváramos a cabo tan misterioso mandato. Tenemos el camino andado de Nuestro Señor que nos enseña la ruta y mantiene la promesa de estar siempre con nosotros, hasta el fin de los tiempos.



martes, 10 de enero de 2012

Paso a paso en este 2012...



Paso a paso en este 2012...

Este año que aún está envuelto en pañales tiene tanto que expresarnos...

Es oro puro, encierra en sí infinitas posibilidades para nuestra vida. Su fase consta de 365 días y está sentenciado a existir por ese determinado período, ni un segundo más.

Y se nos entrega generoso, abierto a todas las posibilidades. El panorama que nos ofrece es amplio, de nosotros depende qué haremos con él. Nos ofrece una infinita gama de posibilidades, como infinito es su Creador.

Preséntase necesaria aquí una virtud que considero vital para vivir el día a día: La Humildad, que nos ayuda a palpar a Dios en su más exacta dimensión, Él es Todo-Poderoso, el Hombre es su creación más preciada, a quien ha puesto a cargo de este mundo que habitamos.

Es la Humildad la que instala al Hombre en su adecuado lugar con respecto a Dios. ¿Qué tiene el hombre que no haya recibido? Empezando por el don de la vida, el espíritu, el alma, la inteligencia, la razón, los sentidos, las facultades y cualidades. Y aunque somos vasijas de barro que portamos tantos dones, no deja de maravillarnos la máquina tan perfecta e impresionante que es el cuerpo humano, no podemos mas que agradecer.

La actitud del hombre hacia su Creador ha de ser de humildad para poder abandonarse a Él con la plena confianza y tener la certeza que siempre ha estado en sus manos. Para este 2012 me gusta recordar esta bella oración del cardenal Newman que reza así:

"Guíame, luz bondadosa,
las tinieblas me rodean,
guíame hacia adelante.
La noche es densa,
me encuentro lejos del hogar,
guíame hacia adelante.
Protégeme al caminar.
No te pido ver claro el futuro,
sólo un paso, aquí y ahora."

Hermosa oración que devela la humildad de un espíritu hacia su Creador y Padre. En ella no pedimos tener la despensa provista, el trabajo asegurado, la seguridad en nuestro diario andar, el coraje para afrontar los sinsabores para el año, ni siquiera para el mes entero... no, es 'sólo un paso, aquí y ahora'. Si aprendemos a vivir así, iremos más seguros sabiendo que cada instante de nuestra existencia no depende de nosotros. Que vivimos bajo la mirada amorosa que se convierte en 'luz bondadosa' que ilumina nuestro andar. Que lo nuestro es lo incierto, pero que no nos asusta porque vamos seguros con Su protección. Y que cuando se presenten 'las noches densas' Él nos guiará siempre hacia adelante con la luz de la Fe. 

Esforcémonos por conquistar esta maravillosa virtud que es el cimiento de nuestro edificio de perfección. Ella es la madre de todas las virtudes. Además con ella estamos a salvo de nuestro propio orgullo.

Esta humildad no nos dejará ver la paja en el ojo ajeno sino que nos centrará en la viga que tenemos atravesada en el nuestro. El reconocimiento verdaderísimo de nuestra vida conseguirá que nos veamos despreciables y viles a nuestros propios ojos. Esto nos llevará a confiar en Dios y a orar siempre para que fortalezca nuestra debilidad.

lunes, 9 de enero de 2012

La Paciencia... ¿todo lo alcanza?




La Paciencia... ¿todo lo alcanza?

Que gran peligro encierra la palabra "paciencia". Existen hoy día variadas desviaciones de su significado: paciencia = dejadez, sumisión, incluso confundirla con los respetos humanos.

¿Acaso la 'mediocridad' no ha venido a usurpar su significado? Esa mediocridad que al paso del tiempo va resultando una maldición para el alma.

Vivir en esa empolvada rutina que nos impide ver más allá del entorno, que a propia conveniencia se va generando y acomodando  a la aparente 'buena vida'. No son más que gruesas capas de egoísmo.

 La paciencia tiene una obra perfecta en la tolerancia de las adversidades, de las que se origina en primer lugar la tristeza, moderada por la paciencia. Hago hincapié en una Virtud que además de ser Humana, es Teologal y que está entrañablemente unida a la Paciencia, es la Esperanza.

La Esperanza Humana: que nos anima a esperar que el hijo sea aceptado en la universidad, que todo salga bien en el trabajo, que la compostura del coche no salga tan cara, que el crédito del banco sea aprobado, etc., todas estas son expectativas humanas y para que éstas no afecten la salud mental, psicológica y hasta familiar, es necesario que la paciencia no abandone estas esperanzas.

La Esperanza Cristiana: es la segunda Virtud Teologal que los católicos recibimos en el bautismo.  Al no ser humana, sino sobrenatural, nos permite levantar los ojos a lo alto y saber que hemos sido llamados al altísimo vuelo de La Perfección.

Es la Esperanza Cristiana una de las virtudes que lleva por el camino del Amor, pues con la gracia de Dios se reciben dosis de alegría para continuar el camino (es una alegría que más bien refleja serenidad en medio de las tribulaciones). Un camino que se hace pleno cuando la persona sabe vivir con Dios y para los demás.

Este camino apasionante de la vida, presenta senderos sinuosos, peligros con grandes piedras y hasta derrumbes que obstaculizan el camino. Es aquí, donde la esperanza quita los escollos del paso por grandes que parezcan, porque para ella, después de este derrumbe existe la verdadera senda que lleva al Fin Verdadero. Y hombro con hombro está a su lado la Paciencia, animándola a dar paso tras paso con fortaleza y serenidad.

La Paciencia entonces, ayuda a graduar la debida tensión para que la esperanza actúe una y otra vez contra toda adversidad. Sta. Teresa legó esta profunda y sabia oración:

"NADA TE TURBE,
NADA TE ESPANTE,
TODO SE PASA,
DIOS NO SE MUDA,
LA PACIENCIA TODO LO ALCANZA,
QUIEN A DIOS TIENE, NADA LE FALTA,
SÓLO DIOS BASTA".

Y es que no hay mal que dure por siempre. Los sinsabores de la vida suelen sacar del camino del Bien e instalan en una aburguesada posición, la de la mediocridad y ya no se  vive, sino semi-morimos y  somos vividos por el entorno, esto es, se pierde el timón de la vida y  somos arrastrados sin más.

La Esperanza Cristiana unida a La Paciencia, lleva a tener control y permitir que la vida se torne en un continuo reto. Hace a la persona humilde, porque ayuda a palpar la grandeza de Dios en cada paso de la vida. Mantiene a salvo de la confusión.

El Hombre que vive la Esperanza Cristiana, aprende a caminar por la estrecha vereda de la Santidad, quiero decir, por la ruta de la plenitud, en donde dicho Hombre se dona a su prójimo y está dispuesto a dar la vida por el otro, tal como Dios lo hizo por él.